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En la plataforma, la economía comprueba que el metabolismo físico del clúster se sostiene también en dinero: el modelo financiero traduce los balances de materiales y energía a flujos de caja y, con sus supuestos de precio y volumen, indica que el conjunto es viable. Es una verificación de consistencia interna, no una prueba matemática: el resultado vale lo que valgan esos supuestos, y los más expuestos son los de mercado. Por eso este apéndice examina el eslabón que une ambas cosas: si cada producto del balance de materiales tiene un destino que lo absorba. La regla de diseño es que la producción de cada línea se ajusta a su demanda colocable, y no a su capacidad técnica máxima.
Los productos se clasifican por el grado de dependencia de un comprador externo:
| Clase | Destino | Riesgo de mercado | Productos |
|---|---|---|---|
| 1 | Consumo interno del clúster | Nulo | Agua, electricidad, vapor, carbonato sódico, cal, sosa, hipoclorito, humus, pienso |
| 2 | Colocación contractual vinculada | Bajo | Hempcrete en 1.375 viviendas al año |
| 3 | Mercado regional | Medio | Vidrio de envase, papel técnico, PHA |
| 4 | Mercado de exportación | Alto | Halita lavada AG-10, β-caroteno, magnesia, fibra de carbono |
Las corrientes de la clase 1 no generan ingreso por venta: reducen compras. Su valor económico es el coste evitado de los insumos que sustituyen, y su efecto es desacoplar el clúster de la volatilidad de esos insumos.
Es el primer motor de caja: 47,86 MUSD/año de EBITDA desde el trimestre 12. Su materia prima, la salmuera, llega sin coste propio para esta línea porque la captación y el bombeo están imputados a la desalación: el coste existe, pero lo soporta el agua. El riesgo principal es el precio de la sal industrial y el flete; la salida es el puerto de Lüderitz.
178,20 t/año de pigmento natural, con 16,74 MUSD/año de EBITDA desde el trimestre 12. Compite con el β-caroteno sintético, más barato; su mercado es el segmento que exige origen natural (alimentación y cosmética), con requisitos de pureza farmacopeica.
La fibra de carbono de lignina (1.024 t/año) y la magnesia de las aguas madres se dirigen a mercados industriales especializados. Su volumen es pequeño frente al de la halita y su peso en la caja del clúster es secundario.
La producción, 72,0 kt/año, se ajusta a la demanda colocable: el envase de los productos del propio clúster y el mercado regional, que hoy importa sus envases desde más de mil kilómetros. La distancia a los productores alternativos es la protección de mercado del producto.
13,6 kt/año de papel técnico blanqueado sin cloro, a partir de fibra liberiana de cáñamo y pulpa reciclada.
461 t/año de polihidroxialcanoatos, biodegradables según EN 13432, para acolchado agrícola y envase. La producción está limitada por el sustrato, los ácidos grasos del digestor anaerobio, y no por la demanda.
Los 96.277 m³/año de bloques de hempcrete se colocan contractualmente en 1.375 viviendas al año, a razón de 70,02 m³ por vivienda. El producto no sale a un mercado abierto: la cola de producto sin colocar es nula por diseño. La conversión contractual de biomasa en vivienda es a la vez la salida comercial del cáñamo y el sumidero de carbono de la recarbonatación de la cal aérea.
| Riesgo | Productos expuestos | Respuesta de diseño |
|---|---|---|
| Caída del precio de exportación | Halita, β-caroteno | Colchón de caja de 40 MUSD; regla de caja que aplaza la obra (DSCR mínimo de 1,33 en el caso base) |
| Barreras de certificación | Hempcrete, PHA, β-caroteno | Evaluación técnica europea para el hempcrete; EN 13432 para el PHA; farmacopea para el β-caroteno |
| Demanda regional inferior a la prevista | Vidrio, papel | Producción ajustada a la demanda colocable |
| Dependencia de un comprador | Hempcrete | Contrato de colocación vinculado al programa de vivienda |
La prueba de esfuerzo del modelo financiero cuantifica el efecto de estos riesgos sobre la cobertura de la deuda (Apéndice 17), y su resultado explica por qué la respuesta a una caída de precios es la regla de caja y no sólo el colchón. El DSCR mínimo de 1,33 del caso base descansa en esa regla: la inversión sólo se ejecuta cuando la caja la sostiene, y lo que no cabe se aplaza (§17.3). Con el calendario de obra rígido, un EBITDA un 15 % menor, un CAPEX un 15 % mayor, ambos a la vez o un retraso de cuatro trimestres en los ingresos hunden el DSCR anual mínimo hasta valores entre 0,06 y 0,23 (§17.2). La viabilidad depende, por tanto, de esa flexibilidad del calendario. Son además pruebas deterministas —un choque de valor fijo, aislado o combinado con otro—: dicen si el diseño resiste ese choque, no con qué probabilidad se presenta; responderlo exige un análisis probabilístico que está pendiente (§17.8).
Los precios y volúmenes de cada línea son hipótesis de cálculo del modelo financiero, documentadas en las bases de cálculo (Apéndice 27). No constituyen contratos ni estudios de mercado cerrados. Su validación comercial —contrastarlas con contratos de compra y cotizaciones reales de cada mercado— es una condición de la ingeniería de detalle. Hasta entonces, sus decimales sirven para rastrear cada cifra hasta su celda del modelo y no expresan la precisión de una previsión de mercado.