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Apéndice 10 — Colocación de los productos y riesgo de mercado

Esta es la versión para lectura y consulta. El portal completo, con el recorrido narrado, las visualizaciones y el glosario interactivo, está en ecprym.org.

Objeto

En la plataforma, la economía comprueba que el metabolismo físico del clúster se sostiene también en dinero: el modelo financiero traduce los balances de materiales y energía a flujos de caja y, con sus supuestos de precio y volumen, indica que el conjunto es viable. Es una verificación de consistencia interna, no una prueba matemática: el resultado vale lo que valgan esos supuestos, y los más expuestos son los de mercado. Por eso este apéndice examina el eslabón que une ambas cosas: si cada producto del balance de materiales tiene un destino que lo absorba. La regla de diseño es que la producción de cada línea se ajusta a su demanda colocable, y no a su capacidad técnica máxima.

Jerarquía de riesgo de mercado

Los productos se clasifican por el grado de dependencia de un comprador externo:

ClaseDestinoRiesgo de mercadoProductos
1Consumo interno del clústerNuloAgua, electricidad, vapor, carbonato sódico, cal, sosa, hipoclorito, humus, pienso
2Colocación contractual vinculadaBajoHempcrete en 1.375 viviendas al año
3Mercado regionalMedioVidrio de envase, papel técnico, PHA
4Mercado de exportaciónAltoHalita lavada AG-10, β-caroteno, magnesia, fibra de carbono

Las corrientes de la clase 1 no generan ingreso por venta: reducen compras. Su valor económico es el coste evitado de los insumos que sustituyen, y su efecto es desacoplar el clúster de la volatilidad de esos insumos.

Productos de exportación

Halita lavada AG-10

Es el primer motor de caja: 47,86 MUSD/año de EBITDA desde el trimestre 12. Su materia prima, la salmuera, llega sin coste propio para esta línea porque la captación y el bombeo están imputados a la desalación: el coste existe, pero lo soporta el agua. El riesgo principal es el precio de la sal industrial y el flete; la salida es el puerto de Lüderitz.

β-caroteno cristalino de Dunaliella salina

178,20 t/año de pigmento natural, con 16,74 MUSD/año de EBITDA desde el trimestre 12. Compite con el β-caroteno sintético, más barato; su mercado es el segmento que exige origen natural (alimentación y cosmética), con requisitos de pureza farmacopeica.

Fibra de carbono biogénica y magnesia

La fibra de carbono de lignina (1.024 t/año) y la magnesia de las aguas madres se dirigen a mercados industriales especializados. Su volumen es pequeño frente al de la halita y su peso en la caja del clúster es secundario.

Productos regionales

Vidrio de envase y construcción

La producción, 72,0 kt/año, se ajusta a la demanda colocable: el envase de los productos del propio clúster y el mercado regional, que hoy importa sus envases desde más de mil kilómetros. La distancia a los productores alternativos es la protección de mercado del producto.

Papel técnico TCF de cáñamo

13,6 kt/año de papel técnico blanqueado sin cloro, a partir de fibra liberiana de cáñamo y pulpa reciclada.

Resina PHA

461 t/año de polihidroxialcanoatos, biodegradables según EN 13432, para acolchado agrícola y envase. La producción está limitada por el sustrato, los ácidos grasos del digestor anaerobio, y no por la demanda.

Hempcrete: colocación contractual

Los 96.277 m³/año de bloques de hempcrete se colocan contractualmente en 1.375 viviendas al año, a razón de 70,02 m³ por vivienda. El producto no sale a un mercado abierto: la cola de producto sin colocar es nula por diseño. La conversión contractual de biomasa en vivienda es a la vez la salida comercial del cáñamo y el sumidero de carbono de la recarbonatación de la cal aérea.

Riesgos y respuestas

RiesgoProductos expuestosRespuesta de diseño
Caída del precio de exportaciónHalita, β-carotenoColchón de caja de 40 MUSD; regla de caja que aplaza la obra (DSCR mínimo de 1,33 en el caso base)
Barreras de certificaciónHempcrete, PHA, β-carotenoEvaluación técnica europea para el hempcrete; EN 13432 para el PHA; farmacopea para el β-caroteno
Demanda regional inferior a la previstaVidrio, papelProducción ajustada a la demanda colocable
Dependencia de un compradorHempcreteContrato de colocación vinculado al programa de vivienda

La prueba de esfuerzo del modelo financiero cuantifica el efecto de estos riesgos sobre la cobertura de la deuda (Apéndice 17), y su resultado explica por qué la respuesta a una caída de precios es la regla de caja y no sólo el colchón. El DSCR mínimo de 1,33 del caso base descansa en esa regla: la inversión sólo se ejecuta cuando la caja la sostiene, y lo que no cabe se aplaza (§17.3). Con el calendario de obra rígido, un EBITDA un 15 % menor, un CAPEX un 15 % mayor, ambos a la vez o un retraso de cuatro trimestres en los ingresos hunden el DSCR anual mínimo hasta valores entre 0,06 y 0,23 (§17.2). La viabilidad depende, por tanto, de esa flexibilidad del calendario. Son además pruebas deterministas —un choque de valor fijo, aislado o combinado con otro—: dicen si el diseño resiste ese choque, no con qué probabilidad se presenta; responderlo exige un análisis probabilístico que está pendiente (§17.8).

Supuestos del modelo

Los precios y volúmenes de cada línea son hipótesis de cálculo del modelo financiero, documentadas en las bases de cálculo (Apéndice 27). No constituyen contratos ni estudios de mercado cerrados. Su validación comercial —contrastarlas con contratos de compra y cotizaciones reales de cada mercado— es una condición de la ingeniería de detalle. Hasta entonces, sus decimales sirven para rastrear cada cifra hasta su celda del modelo y no expresan la precisión de una previsión de mercado.

Fundamento teórico y normativa de respaldo